Aunque la temporada trufera ya arrancó el pasado mes de noviembre, con la llegada de enero se presenta el momento álgido de la campaña del “diamante negro”. Una de las fechas del año más esperadas por los gourmets, expectantes ante la cosecha de este tesoro gastronómico escondido bajo tierra, conocido por su intenso aroma y sabor, que alcanza ahora su punto óptimo de maduración, y que se vive con especial ilusión en tierras sorianas, uno de los principales puntos productores de trufa negra (Tuber melanosporum