El Parador de Turismos de Sigüenza ha apostado por la carne de conejo para su participación en la décimo octava edición del Concurso de Pinchos y Tapas Medievales de la localidad seguntina, una fuente de proteína muy popular y valorada durante aquella época, especialmente a partir de la proliferación de su cría en cautividad, que ya practicaban los romanos, a partir de la Baja Edad Media, liderada por monjes en conventos y monasterios.