Las tradicionales cenas maridadas con cerveza regresan este verano al calendario gastronómico del Parador de Ávila. Tras la reforma integral de su terraza, el establecimiento vuelve a abrir este espectacular espacio adosado a la icónica muralla abulense, un escenario privilegiado para disfrutar de las noches veraniegas.

La cita, instaurada en 2018 y celebrada con gran éxito hasta su interrupción en 2025 por las obras, recupera su formato habitual el viernes 21 de agosto, siguiendo el cambio de fechas aplicado en 2024. El Parador Raimundo de Borgoña propone una velada protagonizada por las referencias del portfolio del Grupo Mahou-San Miguel, proveedor oficial de la red de Paradores, que se armonizarán con un menú especial diseñado ex profeso por el chef Diego Huete y su equipo. Una propuesta que revisita la cocina tradicional abulense y se nutre de productos de cercanía de la rica despensa local.
La singular experiencia cervecero-gastronómica vuelve a reivindicar el papel de la cerveza como alternativa versátil al vino en la mesa. Una carta de bodega en la que se apuesta por etiquetas que no son habituales en la oferta del establecimiento de la capital abulense. La sesión contará con la enriquecedora participación de un especialista -beer sommelier- de la firma cervecera española que aportará contexto, anécdotas y claves de cata sobre las cervezas especiales del principal grupo cervecero español.

Para los entrantes, una veraniega selección de bocados gastronómicos compuesta por brandada de bacalao y pimiento, bombón de perdiz y foie con migas dulces, y crema fría de aguacate y queso Monte Enebro con tartar de trucha ahumada, se ha elegido la Mahou Reserva, una cerveza de sabor único, con ingredientes especialmente seleccionados: la malta Munich proporciona matices acaramelados y los lúpulos americanos de adicción tardía aportan un refinado aroma.

Como acompañante de una refrescante ensalada de tomate, sardina marinada y fresas, se servirá la Mahou Cinco Estrellas Session IPA, la primera Cinco Estrellas que no es una lager, sino una ale, con el toque justo de amargor de una IPA pero más refrescante y fácil de beber.

La cerveza más compleja de la carta, la Leffe Blonde, se reserva para un contundente solomillo de ternera IGP Carne de Ávila con reducción de vino tinto y moras. Exponente del estilo de abadía y representante destacada de la rica tradición cervecera belga, muestra un brillante color dorado y abundante crema. Su aroma presenta una gran intensidad aromática plagada de toques especiados y afrutados que te recordarán a frutas como el plátano, todo ello con un fondo ligero de notas de malta. Finalmente, en el paladar, ofrece una experiencia de sabor única, con amargor moderado y un punto dulce, de cuerpo ligero y con un final seco.

Para el remate, la versión del Parador del tradicional pan, aceite y chocolate con helado de café, se ha apostado por un cerveza que casa maravillosamente con los postres: la Mahou Barrica Original. Se trata de una cerveza con notas de madera y mayor cuerpo, única, no sólo por su sabor, sino porque con ella nace una nueva gama de cervezas märzen ( tipo de cerveza de origen alemán de fermentación baja tipo lager) envejecidas en barrica de roble. De color dorado intenso y brillante, espuma cremosa y consistente, en su aroma predomina la fruta madura, con notas de caramelo y tostados de las maltas, y presencia suave de notas de madera, vainilla y coco. En boca tiene un gusto amargo moderado y cierto regusto dulce.

La cena comenzará a las 21:00 horas y el cubierto cuesta 49 euros por persona. El aforo es limitado y las reservas se pueden realizar en [email protected] o en el teléfono 920 21 13 40.

La cita constituye, además, una excelente ocasión para planificar una escapada a la monumental cuna de Santa Teresa de Jesús y alojarse en el histórico palacio de Piedras Albas, sede del acogedor Parador de Turismo.