El Parador de Turismo Raimundo de Borgoña, de Ávila, se ha propuesto incorporar el cocido a su propuesta culinaria con el fin de incrementar el atractivo de su oferta entre semana, poniendo de manifiesto con este plato tradicional que la experiencia gastronómica del establecimiento de la capital abulense va mucho más allá del afamado chuletón de ternera avileña, las patatas revolconas o las judías de El Barco.

Para esta iniciativa, el Parador ha apostado por recuperar el más representativo de los cocidos de la provincia abulense: el cocido morañego, cuyo nombre proviene de su procedencia: la comarca de La Moraña, situada en la zona norte entre las provincias de Salamanca, Valladolid y Segovia. Un guiso de puchero que era tradicional realizarlo en olla de barro en cocción lenta que duraba varias horas, empleando los afamados garbanzos que se producen en la zona. Además de las abundantes y variadas carnes, huesos, sacramentos y verduras de la huerta abulense, uno de sus signos distintos son las pelotas de relleno, que se elaboran con huevo, pan, ajo y perejil.

El menú “Jueves Cocido” incluye además del cocido, que se servirá en cazuelas de barro en dos vuelcos -la sopa de cocido de fideos, en el primero, y a continuación los garbanzos pedrosillanos, carne melosa de ternera, cerdo y pollo de corral con su relleno, las verduras y el repollo salteado con pimentón de La Vera- unas croquetas artesanas de puchero como aperitivo y unas natillas de las carmelitas con bizcocho de maitines como postre. El precio es de 32 euros por persona sin bebida.
El Parador comienza la venta el jueves 26 de febrero y su intención es mantenerlo en la carta del servicio de almuerzos hasta la última semana de abril, aunque el calendario podría variar en función de la climatología. Si la iniciativa tiene una buena acogida, la idea es incorporarlo a partir del próximo mes de octubre para toda la temporada otoño-invierno. Reserva mesa para probarlo en [email protected], en el teléfono 920 21 13 40 o a través de la web.