Tras el éxito de la cena-concierto de Estival Cuenca 2020, la cita inaugural del ciclo musical y artístico que por primera vez se desarrolló en el escenario Solán de Cabras situado en la fachada del Parador conquense, las direcciones del establecimiento de la cadena hotelera pública y del festival han decidido continuar este año con la iniciativa en esta ubicación y ampliar la actividad. Un espacio único con espectaculares vistas a la hoz del Huécar y a las

El Parador de Alcalá, junto a otros restaurantes de la ciudad complutense, quiere homenajear al poeta valenciano Francisco Brines, Premio Cervantes 2020, fusionando la cultura y la gastronomía. Por ello han creado un menú literario basado en la cocina tradicional de su tierra con recetas arraigadas a sus tradiciones, su cultura y a su geografía.

 

Coincidiendo con la reapertura el pasado lunes de la hostelería en Castilla y León el Parador de Villafranca del Bierzo, que reinició su actividad el16 de febrero tras el cierre vacacional emprendido a comienzos del año, ha apostado por incorporar a su carta en la recta final de la temporada invernal uno de sus platos de cuchara estelares: el cocido berciano.