En Paradores, el arte se disfruta en todas sus formas y espacios, incluidas terrazas espectaculares en las que refrescarte mientras te dejas envolver por la historia de edificios centenarios. El Parador de Chinchón es uno de estos lugares, una preciosa joya en forma de monasterio ubicado en pleno centro histórico de la villa. El antiguo edificio es un auténtico monumento en sí mismo, aunque en su interior alberga un espacio realmente único, y es que en sus claustros puedes encontrar una de las terrazas más bonitas de toda la red.

El edificio que hoy alberga el Parador de Chinchón tiene su origen en el siglo XV, cuando los primeros señores de Chinchón fundaron extramuros el monasterio de Nuestra Señora del Paraíso. Siglos más tarde, en 1626, la comunidad de este convento se trasladó al centro de la población, construyendo el monasterio barroco de Nuestra Señora del Rosario, que alberga el actual Parador. El edificio ha conocido varios usos a lo largo de su historia además del monástico, como pueden ser el establecimiento de los juzgados de la región en 1842 o su posterior uso como prisión hasta los años cincuenta del siglo XX, y está construido en un estilo barroco madrileño, con mampostería y aparejo de ladrillo.

Sin embargo, si hay un lugar que destaca por encima de todos los demás, es desde luego su elegante claustro artesonado, que alberga la terraza del parador. Flanqueado por múltiples esculturas y obras que componen una pequeña colección de arte barroco religioso, este espacio articula todo el conjunto monumental, y está rematado por un hermoso patio central en el que la rotundidad del edificio convive con un espacio ajardinado.

Pero este lugar no es el único secreto que alberga el Parador, ya que durante los años de la Guerra de Sucesión española (1700-1714), este edificio fue uno de los alojamientos elegidos por el archiduque Carlos de Austria, pretendiente al trono español y que terminó siendo nombrado emperador de Alemania, abandonando su aventura española y favoreciendo la coronación del pretendiente borbón, Felipe de Anjou, como el rey Felipe V.
