El Parador de Lerma va a ser uno de los escenarios centrales del programa de actos organizado por la Diputación de Burgos con motivo del eclipse total de sol del próximo 12 de agosto, que volverá a convertir a la provincia castellana en un enclave privilegiado para su observación y que atraerá a numerosos visitantes nacionales e internacionales.

Dentro de las actividades paralelas previstas para arropar este fenómeno astronómico que ha despertado gran expectación, la institución provincial celebrará en el palacio ducal de la localidad lermeña una cena de gala integrada en la recreación histórica de la visita que el rey Alfonso XIII realizó a tierras burgalesas con motivo del eclipse solar total de 1905, cuando la provincia y su capital se convirtieron en el epicentro astronómico y científico del momento.

Como antesala a la llegada del monarca a la capital burgalesa, la villa ducal, enclave fundamental en la organización del viaje real, revivirá el 5 de junio el acontecimiento histórico que supuso la recepción que las autoridades locales ofrecieron al jefe del Palacio Real, representado por los duques de Sotomayor, acompañados por su comitiva y con la presencia de los duques de Bivona, después de supervisar los sistemas de comunicación con Burgos. Tras una visita recreada a la Colegiata de San Pedro y un paseo por las calles, el séquito se trasladará hasta el Parador de Turismo donde se escenificará la representación y se servirá una cena de gala ambientada en 1905.
Los productos burgaleses serán los protagonistas de la velada. Si el tiempo lo permite, el evento comenzará con un cóctel en la terraza, con clásicos como buñuelos de morcilla y torreznos. En el espectacular salón Luis I se servirá un menú compuesto por crema de puerro con perdiz, rodaballo asado con mantequilla y champiñón, lingote de cochinillo con manzana reineta del valle de las Caderechas y, como colofón, tarta de queso de Burgos y miel con sorbete de cerezas. Todo ello regado con vinos rosados y tintos de la D.O. Arlanza y blanco de la D.O. Rueda.
Los asistentes podrán sumergirse en la vida social e institucional de comienzos del siglo XX y conocer de cerca el ambiente cortesano de la época. El evento está abierto al público mediante la adquisición de entrada. La cena tiene un precio de 80 euros por persona y las reservas pueden realizarse a través del Parador ([email protected] o 947 17 71 10).

La Diputación Provincial, en colaboración con el Ayuntamiento de Burgos, impulsa este ambicioso proyecto cultural entre el 5 y el 7 de junio, con la participación de unas 45 personas en una recreación histórica que permitirá recuperar y poner en valor un episodio singular de la memoria burgalesa.
Los días 6 y 7 de junio, el foco se trasladará a la capital. El sábado se recreará la recepción oficial a las comisiones científicas internacionales en el Ayuntamiento, uno de los momentos de mayor proyección de la ciudad en 1905. Posteriormente, tendrá lugar la llegada de la Familia Real a la Diputación, y por la tarde la visita a la Catedral, seguida de un concierto en el Teatro Principal a cargo de la Orquesta Sinfónica de la Universidad de Burgos. Para esta ocasión ha preparado un repertorio inédito de un compositor burgalés Enrique Barrera, maestro de capilla de la Catedral a finales del siglo XIX.
El domingo 7, los actos se centrarán en la recreación de la vida cotidiana de 1905, con un paseo histórico por el Paseo del Espolón y el Paseo Marceliano Santa María. A continuación, se representará uno de los actos más simbólicos de la visita real: la colocación de la primera piedra del monumento al Cid, finalizando con la despedida oficial al Rey y a la Familia Real en la Diputación Provincial.