El talento femenino que se sirve en cada mesa
04 de Marzo 2026

Cada 8 de marzo celebramos el talento, la dedicación y la pasión de las mujeres que, con su trabajo diario, transforman la gastronomía en una experiencia memorable. En la red de Paradores, la cocina es mucho más que una propuesta culinaria y es que detrás de muchos de esos platos que conquistan al comensal hay mujeres que lideran, crean y cuidan cada detalle. Una labor que, además, se impulsa desde la propia dirección gastronómica, liderada por una mujer: Rosa Díaz.

Hoy queremos rendir homenaje a algunas de ellas a través de una selección de platos que representan no solo la riqueza gastronómica de nuestros destinos, sino también el compromiso y el saber hacer de las profesionales que los elaboran.

 

Jarrete de cordero en el Parador de Manzanares

 

En el corazón de La Mancha, María Sánchez da vida a uno de los grandes clásicos de la cocina tradicional: el jarrete de cordero. Cocinado a fuego lento, respetando los tiempos y el producto, este plato es reflejo de una cocina honesta, profunda y arraigada al territorio. María representa esa mirada experta que sabe combinar técnica y sensibilidad para elevar la tradición.

 

Asadillo manchego con ventresca en el Parador de Alarcón

 

Laura Salvador pone en valor el recetario manchego con su asadillo acompañado de ventresca, una propuesta que equilibra sencillez y excelencia.

El protagonismo del producto local y el cuidado en cada elaboración demuestran cómo la cocina regional puede convertirse en una experiencia sofisticada sin perder su esencia.

 

Menestra de verduras en el Parador de Calahorra

 

La huerta riojana se expresa en todo su esplendor en la menestra de verduras que elabora Vicky Rodríguez. Técnica, respeto por el producto y sensibilidad en el punto de cocción se unen en un plato que rinde homenaje a la temporalidad y al sabor auténtico de cada ingrediente.

 

Caldereta en el Parador de Guadalupe

 

Esther de la Puente recupera el sabor más tradicional con su caldereta, un guiso con historia que habla de raíces, de cocina compartida y de identidad.

Su elaboración encierra el espíritu de la gastronomía extremeña y la importancia de mantener vivo el legado culinario.

 

Huevo benedict en el Parador de Villafranca

 

Estrella Díez demuestra que la cocina de Paradores también mira al mundo con propuestas como el huevo benedict. Precisión técnica y creatividad se unen en un plato que exige dominio y delicadeza, reflejo de la profesionalidad y la versatilidad de quienes están al frente de nuestras cocinas.

 

Mucho más que cocina, un trabajo en equipo

 

La excelencia gastronómica no sería posible sin el esfuerzo colectivo de muchas otras mujeres que forman parte esencial del engranaje diario en Paradores. Jefas de cocina, segundas, ayudantes, responsables, jefas de sala, camareras y personal de apoyo trabajan de forma coordinada para que cada servicio sea impecable.

Porque detrás de cada plato hay horas de trabajo, organización, liderazgo y pasión. Y detrás de cada servicio excelente, mujeres comprometidas que aportan talento, constancia y vocación. 

DISFRUTA DE LA GASTRONOMÍA DE PARADORES