Viajar para vivir la fiesta… y el destino
04 de Febrero 2026

El Carnaval no es solo una fecha en el calendario ni una sucesión de desfiles. Es una manera distinta de viajar. Es llegar a un lugar cuando todo está pasando, cuando la gente sale a la calle sin mirar el reloj y las ciudades se muestran tal y como son de ruidosas, irónicas, creativas y hospitalarias. Es improvisar planes que se alargan, compartir mesa después de horas de risas y volver caminando sin prisa porque siempre hay algo más que ver, o escuchar, a la vuelta de la esquina.

Viajar en Carnaval es dejarse llevar, y cada destino lo hace a su manera.

 

Cádiz: ingenio, tradición y fiesta en la calle

 

En Cádiz no hace falta buscar el Carnaval, el Carnaval te encuentra a ti. Entre el 13 y el 22 de febrero, coincidiendo con los días grandes del Concurso Oficial de Agrupaciones Carnavalescas, el casco histórico se convierte en un escenario continuo. Chirigotas y comparsas brotan en plazas y esquinas, improvisadas, cercanas, afiladas en su humor y profundamente gaditanas.

El plan es sencillo y perfecto, salir por la mañana, perderse entre coplas, dejar que el día se alargue sin agenda y terminar mirando al Atlántico. Muy cerca, el Parador de Cádiz permite bajar el ritmo cuando apetece, descansar frente al mar y volver a la calle cuando el cuerpo, y la música, lo pidan.

 

Canarias: el Carnaval a lo grande

 

En Santa Cruz de Tenerife, el Carnaval es puro espectáculo. Del 11 al 17 de febrero, la ciudad se llena de color con la Gala de la Reina, las cabalgatas y el Coso Apoteosis, el gran desfile que pone el broche final a días de celebración continua. Aquí todo es intensidad, desde la música, los disfraces imposibles y una participación que lo envuelve todo.

En Las Palmas de Gran Canaria, el espíritu es similar, pero el calendario se alarga aún más: del 23 de enero al 1 de marzo. La Gala Drag Queen, el 20 de febrero, es uno de los momentos más esperados y un reflejo del carácter abierto y creativo del Carnaval canario.

Para equilibrar la energía de la fiesta, alojarse en el Parador de Las Cañadas del Teide o en el Parador de Cruz de Tejeda permite descubrir otra cara de las islas con paisajes volcánicos, silencio, cielos limpios y mañanas tranquilas antes de volver a sumergirse en el bullicio.

 

Sitges: Carnaval junto al Mediterráneo

 

El Carnaval de Sitges, del 12 al 18 de febrero (con actos previos desde el día 7), es una celebración luminosa y muy ligada al mar. Las ruas recorren el paseo marítimo y el centro histórico en un ambiente creativo, diverso y festivo, ideal para quienes buscan combinar desfiles espectaculares con paseos junto al Mediterráneo.

Aquí el plan se completa sin esfuerzo, mañanas tranquilas, tardes de desfile, cenas largas y escapadas a la costa catalana. Alojarse en el Parador de Aiguablava, o en otros Paradores de la zona, suman paisaje, gastronomía y ese punto de calma que hace que el viaje se recuerde con más ganas.

 

Badajoz: el Carnaval del interior

 

El Carnaval de Badajoz es uno de los grandes del interior peninsular y se vive con una cercanía especial. Entre el 13 y el 22 de febrero, con el martes 17 como festivo local, comparsas, murgas y desfiles llenan la ciudad de participación y ambiente popular.

Es un Carnaval de calle, de plaza, de encuentros espontáneos. Perfecto para recorrer el casco histórico, sentarse a observar y dejarse contagiar. Desde el cercano Parador de Mérida, la escapada se amplía con un viaje por la historia romana y una experiencia cultural que equilibra fiesta y descubrimiento.

 

Águilas: tradición, color y ritual

 

En Águilas, el Carnaval es identidad. Arranca con el simbólico Cambio de Poderes el 31 de enero y se extiende durante febrero, con los grandes desfiles en los días centrales. Los cascarones de confeti, la cuerva y los rituales propios convierten la fiesta en algo más que un espectáculo, es una tradición compartida, reconocida como de Interés Turístico Internacional.

Aquí la intensidad convive con el respeto por lo que se ha transmitido generación tras generación. Alojarse en el Parador de Lorca, a poca distancia, permite completar el viaje con patrimonio, paisaje y una deliciosa gastronomía.

 

Tradiciones que se entienden mejor cuando se comparten

 

En Galicia, el Entroido conserva ritos ancestrales que sorprenden y emocionan. El de Xinzo de Limia, considerado el más largo de España, se celebra del 24 de enero al 22 de febrero; el de Verín, del 29 de enero al 17 de febrero. Personajes únicos, sonidos, máscaras y gestos que hablan de identidad y memoria colectiva.

Desde el Parador de Verín, es fácil vivir estas celebraciones desde dentro y recorrer la comarca con calma.

En Madrid, del 14 al 18 de febrero, la ciudad celebra el Carnaval con propuestas para todos, culminando con el Entierro de la Sardina, un desfile simbólico que despide la fiesta con ironía y una sonrisa. Desde el Parador de Alcalá de Henares, el plan se completa con paseos culturales, buena mesa y tiempo compartido.

Porque el Carnaval, al final, va de eso, de caminar sin rumbo fijo, de seguir el sonido de una charanga, de sentarse a comer después de un día intenso y sentir que, aunque sea por unos días, formas parte del lugar.

¿Cómo es tu Carnaval?

RESERVA TU PARADOR Y DISFRUTA DE LA FIESTA