¿Quién no sueña con desconectar de la rutina y sumergirse en un lugar donde el único sonido que se escucha es el de la naturaleza? Hay escapadas en Paradores que no solo ofrecen un alojamiento lleno de historia, elegancia o confort, sino que también te permiten vivir la serenidad de algunos de los rincones más hermosos y vírgenes de España. Si buscas un lugar donde el calor del hogar se una a la majestuosidad del paisaje, no busques más. Te invitamos a descubrir tres de los Paradores más acogedores que no solo te sorprenderán por su hospitalidad, sino también por sus alrededores, llenos de magia y aventura.
Un refugio de piedra en el corazón de la sierra

Situado en la imponente Sierra de Gredos, en la provincia de Ávila, el Parador de Gredos es una joya arquitectónica con un alma rústica y acogedora. Inaugurado en 1928 como una casa de caza real por el rey Alfonso XIII, este Parador ofrece un ambiente de serenidad absoluta. Su fachada de piedra y pizarra se funde con el paisaje de montañas y pinares que lo rodean, creando una atmósfera de refugio ideal para desconectar del día a día.

El interior del Parador mantiene su esencia histórica con un diseño castellano, donde la madera y el acabado rústico se combinan con las comodidades modernas. Desde las habitaciones, podrás disfrutar de vistas panorámicas de la Sierra de Gredos, un espectáculo que nunca dejarás de admirar.

La gastronomía es otro de los puntos fuertes de la zona. Si no quieres desplazarte, el restaurante del Parador ofrece los sabores tradicionales de la región, como el famoso chuletón de Ávila.

Para los amantes del senderismo, la zona ofrece rutas espectaculares, como la que lleva hasta la Laguna Grande, con vistas al imponente Pico Almanzor. Además de rutas de montaña, puedes disfrutar de actividades como el avistamiento de aves o la observación astronómica. Si prefieres algo más relajado, puedes pasear por los alrededores del Parador o visitar pueblos pintorescos, como Arenas de San Pedro, donde podrás admirar la arquitectura medieval.

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La magia de los Picos de Europa

En pleno Parque Nacional de los Picos de Europa, el Parador de Fuente Dé se presenta como el refugio perfecto para los amantes de la naturaleza y los deportes de aventura. Rodeado de montañas, este Parador ofrece un interior cálido y acogedor, ideal para relajarse después de un día descubriendo los paisajes montañosos más espectaculares de la zona.

La privilegiada ubicación del Parador, a los pies del teleférico de Fuente Dé, convierte cada estancia en una puerta abierta a la naturaleza. Desde aquí, se accede con facilidad a rutas de senderismo que serpentean entre bosques, valles y cumbres imponentes. Caminatas como la del mirador de Áliva o el refugio de Horcados Rojos ofrecen paisajes que cambian a cada paso y convierten el recorrido en una experiencia inolvidable. La comarca de Liébana, que acoge al Parador, es un mosaico de pueblos de montaña con encanto propio, como Mogrovejo, que parece detenido en el tiempo. Y para quienes buscan emociones más intensas, el entorno propone actividades como rafting, barranquismo o ascensiones míticas como la del Naranjo de Bulnes.

Después de un día de paseo intenso no necesitas desplazarte para disfrutar de la deliciosa gastronomía cántabra. En el restaurante del Parador podrás saborear platos como el cocido lebaniego o el solomillo al queso de Tresviso.

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La paz del corazón de Andalucía

Por último, te recomendamos el Parador de Cazorla, enclavado en el corazón del Parque Natural de las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas. Un auténtico refugio andaluz donde podrás experimentar de la serenidad en su máxima expresión. Este Parador se inspira en la arquitectura tradicional de los cortijos andaluces con un gran salón con chimenea y luminosas habitaciones con vistas al paisaje.

Además de su ambiente cálido, Cazorla ofrece un entorno natural de incomparable belleza. Desde las montañas cubiertas de pinos hasta las aguas cristalinas de los ríos cercanos, el Parador es el lugar ideal para los amantes del senderismo, el ciclismo y la observación de fauna. Puedes adentrarte en el Parque Natural, realizar una ruta por el río Guadalquivir, o visitar el histórico Castillo de la Yedra en el pueblo de Cazorla. A tan solo unos kilómetros, podrás descubrir rincones mágicos como la Cueva del Agua o las ruinas romanas de Peal de Becerro.

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¿Te animas? Te estamos esperando.