Este sábado 18 de abril -un día antes de lo que era habitual ya que otros años se daba el pistoletazo un domingo- se abre la esperada veda de la pesca del salmón con muerte en los ríos del Principado de Asturias. Y el Parador de Cangas de Onís está preparado un año más para recibir al “campanu” del Sella, el codiciado primer ejemplar que se pescará en este cauce fluvial y que se subastará públicamente.

Campanu del Sella. Foto: La Voz de Galicia.
Como manda la tradición, en cuanto el afortunado pescador eche a tierra el ejemplar más madrugador de la temporada las campanas de la iglesia del antiguo monasterio de San Pedro de Villanueva, cenobio que alberga el Parador de Turismo de Cangas de Onís, repicarán para anunciar a los vecinos que el preciado salmón ha sido capturado. Un tañido y una ocasión realmente singulares puesto que es el único día del año en que las campanas del que fuera monasterio benedictino despiertan de su letargo habitual para doblar por el campanu.

La tradición del “campanu” se enraíza desde tiempos inmemoriales con el monasterio ribereño de San Pedro de Villanueva, que tenía otorgada por concesión real la vigilancia del tramo del río Sella comprendido aproximadamente entre Cangas y Arriondas. Los monjes gestionaban el uso del río, y por supuesto el aprovechamiento de sus recursos, ya que cobraban tributos a quién pescaba en sus pozos. Cuando avistaban que los salmones comenzaban a remontar las aguas rumbo a la cabecera para desovar, realizaban desde el campanario un toque de júbilo (“campanu”) para avisar a la población de que fueran a pescar y generar ingresos para el sustento del cenobio.

El "campanu" es el único ejemplar de salmón salvaje que la normativa nacional permite comercializar, procediéndose a su subasta vespertina en un acto público el mismo día de la captura -algunos años se hace esperar incluso semanas- en el entorno del icónico puente romano de Cangas de Onís. El "campanu" de 2026, un tardío ejemplar con un peso de 5,6 kg y 82 centímetros pescado el 4 de mayo, tres semanas después de la apertura de la veda, alcanzó un precio de 11.400 euros.

Subasta del "campanu" de 2025. Foto: Cope Ribadesella.
En honor al "príncipe del río", el Parador cangués tiene por costumbre ofrecer durante estos días a sus clientes a modo de homenaje gastronómico al campanu algunos platos elaborados con salmónidos procedentes de piscifactoría. Este año el jefe de Cocina, Santos Vicente, y su equipo, han diseñado una atractiva propuesta en la que se puede degustar salmón asado al aroma de humo sobre tallarines de calabacín, remolahca y aceite de menta; trucha del río Bedón (Llanes) sobre crema de queso ahumado de Pría y trigueros; y puerros asados al carbón con ventresca de trucha y romescu de avellanas.

Salmón a la parrilla sobre tallarines de verduras.

Trucha del río Bedón (Llanes) sobre cremoso de queso Ahumado de Pría.

Puerros asados al carbón con ventresca de trucha y romescu de avellanas.