La Navidad es ese momento del año en el que nos apetece disfrutar, reunirnos y buscar experiencias que emocionen tanto a niños como a adultos. Este año, Paradores se convierte en el refugio perfecto para quienes desean vivir unas fiestas diferentes, llenas de actividades, tradición y planes para toda la familia. En el Parador disfrutarás de un cálido ambiente navideño y fuera, miles de planes. Desde ciudades que brillan con miles de luces hasta paisajes nevados, mercados navideños y playas templadas donde Papá Noel llega… casi en chanclas.
Te proponemos cuatro escapadas inolvidables, ¿cuál es tu Navidad este año?
Una Navidad llena de luz y fantasía muy cerca de Madrid
A tan solo 40 kilómetros de la capital, Alcalá de Henares se transforma estas navidades en un auténtico universo navideño. Sus calles, plazas y barrios se iluminan con más de 600 elementos decorativos que envuelven la ciudad en un ambiente mágico. Es un destino perfecto para familias, donde la Navidad se vive con música, espectáculos, mercados y actividades que mantienen a los peques entusiasmados durante todo el día.
La Plaza de Cervantes, corazón de la ciudad, se convierte en un pequeño parque temático con pista de hielo, carrusel, un tren de Papá Noel, noria y un tren turístico que lleva directo al Belén Monumental, uno de los más impresionantes de la región. Además, el mercado navideño ofrece artesanía, dulces y regalos únicos para encontrar ese detalle especial que todos buscamos en Navidad.

Los conciertos se suceden durante todo el mes de diciembre, desde Talents hasta Dubbi Kids, y el Auditorio Paco de Lucía se transforma en un “Auditorio de la Navidad” con musicales, magia y danza. Para familias que viajan con niños, imposible pedir más.
Si tu visita dura varios días, a tan solo 10 kilómetros, te espera otro universo navideño: Mágicas Navidades de Torrejón, un gran parque temático con experiencias únicas. Desde el videomapping de la Puerta Mágica y el espectáculo familiar del Grinch, hasta el asombroso Vuelo de Santa o la pista de hielo sobre un lago diseñada por el campeón Javier Fernández.

Y si el plan es disfrutar, descansar también forma parte de la magia. Después de un día lleno de luces, música y emoción, no hay nada como llegar a un lugar cómodo y acogedor. El Parador de Alcalá de Henares es justo eso, un alojamiento bonito, moderno y con historia donde las familias se sienten realmente a gusto. Habitaciones amplias, rincones tranquilos y una gastronomía deliciosa que sabe a celebración. Además, está tan cerca del casco histórico que podréis ir y volver sin prisas, aprovechando cada plan navideño sabiendo que os espera un sitio en el que relajaros y seguir disfrutando juntos.
RESERVA EN EL PARADOR DE ALCALÁ DE HENARES
La Navidad alpina más auténtica en el corazón del Pirineo
Si tu familia sueña con una Navidad de postal, Vielha y el Val d’Aran son ese lugar donde parece nevar incluso cuando no nieva. Pueblecitos con encanto, iglesias románicas, montañas blancas y una atmósfera tranquila y acogedora hacen de este destino una apuesta segura para quienes buscan unas fiestas con aire alpino.

La estación de Baqueira Beret, una de las mejores de Europa, completa el plan: esquí, snow, trineos, actividades familiares ... Mientras tanto, en el valle, la cultura y la tradición siguen muy vivas. Visitar el gran pesebre de Bossòst, recorrer museos en familia o participar en tradiciones como Era Soca de Nadau en Les es una forma preciosa de acercarse a la esencia aranesa.
Los peques tienen su propio reino, el Parc Infantil de Nadau, en el Palai d’Esports de Vielha, con actividades para quemar energía toda la tarde, y una pista de hielo en plena calle. A esto se suman los mercados navideños de Vielha, Les y Arties, perfectos para descubrir artesanía local y su reconocida gastronomía, donde la Olha aranesa es la reina indiscutible del invierno.

Y para saborear de verdad la esencia de Vielha, no hay mejor lugar que el Parador de Vielha. Aquí la experiencia navideña se vive completa con vistas increíbles al valle, una piscina spa climatizada perfecta para relajarse después de la nieve, zona de juego infantil y habitaciones amplias en las que las familias se sienten realmente cómodas. Es un refugio cálido, de esos en los que apetece quedarse un rato más, y el punto de partida ideal para descubrir la mejor cara del Pirineo en estas fechas tan especiales.
RESERVA EN EL PARADOR DE VIELHA
Magia navideña entre mar, historia y tradición
Muy cerca de Vigo, ciudad muy conocida por su deslumbrante iluminación navideña, Baiona se viste también de fiesta y se convierte en un escenario ideal para una escapada en familia. Su casco histórico, se llena de luces, animaciones y mercados para disfrute de los más pequeños, que además han sido los encargados de encender la iluminación de la ciudad.
Durante estas fechas se instalan varios mercados temporales, que ofrecen productos únicos perfectos para regalos especiales.

A todo ello se suma el encanto del Parador de Baiona, otro sueño hecho realidad, una fortaleza medieval frente al Atlántico, envuelta por murallas y jardines donde dormir se convierte en una experiencia en sí misma. Su ubicación es perfecta para combinar la Navidad de Baiona con una visita a las famosas luces de Vigo. Un auténtico planazo.
RESERVA EN EL PARADOR DE BAIONA
Una Navidad frente al mar
Para las familias que prefieren huir del frío sin renunciar a la magia navideña, Mojácar es el destino perfecto. Su clima templado permite disfrutar de paseos por la playa incluso en diciembre, y su ambiente festivo se mezcla con el toque mediterráneo que lo hace tan especial.
El pueblo de Mojácar, uno de los más bonitos de España, se adorna para la ocasión con iluminación cálida, actividades infantiles y ese ambiente blanco y azul tan característico que parece aún más bonito en Navidad. Cerca, otros pueblos del Levante almeriense también celebran mercados, talleres y actividades familiares.

A pocos kilómetros, un plan irresistible para los más pequeños, Oasys MiniHollywood, el mítico parque temático del Desierto de Tabernas, se viste de Navidad con espectáculos especiales, decoraciones y actividades que convierten la visita en una aventura inolvidable. Un plan perfecto y diferente donde disfrutan tanto los niños como los mayores.

Y como descansar también forma parte del viaje, el Parador de Mojácar es una elección perfecta para cualquier familia. Está lo bastante apartado para desconectar de todo, pero lo suficientemente cerca para llegar a cualquier plan sin esfuerzo. Sus habitaciones amplias, la zona infantil, los jardines y el acceso directo a la playa lo convierten en un refugio perfecto para vivir unas fiestas diferentes, más relajadas, más cálidas y siempre con el mar de fondo. Porque, admitámoslo, abrir los regalos en chanclas también tiene su encanto.