El invierno es la época ideal para disfrutar de una escapada acogedora y relajante. En estos meses, se abren las puertas de destinos que durante el resto del año pueden resultar más difíciles de alcanzar o estar demasiado concurridos. Las ciudades Patrimonio de la Humanidad, los paisajes naturales y la tranquilidad se convierten en el escenario perfecto para desconectar. Lejos de ser un obstáculo, el frío se presenta como la excusa perfecta para saborear una gastronomía reconfortante: guisos, sopas y platos tradicionales, ideales tras un paseo matutino por la ciudad o un recorrido por la naturaleza.
En este contexto, un buen alojamiento se transforma en un refugio ideal, y los Paradores son la opción perfecta para relajarse junto a una chimenea y disfrutar de un paisaje invernal.
Historia y calor en el corazón del invierno

El Parador de Ávila, situado en el imponente Palacio de Piedras Albas, un edificio renacentista del siglo XVI, se encuentra adosado a las murallas medievales de la ciudad, en el corazón del casco histórico. Este edificio ha sido testigo de siglos de historia, es un ejemplo destacado de la arquitectura militar románica, y su atmósfera acogedora invita a relajarse junto a la chimenea o pasear por sus jardines, repletos de piezas arqueológicas, como sarcófagos y un verraco de la cultura de los castros. No dejes de probar las delicias locales, como las patatas revolconas con torreznos o la ternera Avileña Negra Ibérica, acompañadas de las tradicionales yemas de Santa Teresa.

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Un lugar cálido en los Picos de Europa

Cangas de Onís, un pintoresco destino que fue la primera capital del Reino Asturiano, se convierte en el lugar perfecto para disfrutar del invierno en pleno contacto con la naturaleza, la gastronomía y el patrimonio histórico. El Parador de Cangas de Onís, ubicado en el monasterio de San Pedro de Villanueva, data de más de 1.200 años, y su iglesia románica anexa esconde una portada que narra la muerte de Favila, hijo de Don Pelayo, atacado por un oso. Este Parador invita a relajarse en su claustro central o en su acogedora biblioteca, mientras degustas platos como la fabada asturiana o el pote asturiano, seguidos del delicioso arroz con leche caramelizado, postre de tradición monacal.

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Un oasis de calidez

Si buscas una escapada invernal única, el Parador de las Cañadas del Teide te ofrece una experiencia singular a más de 2.000 metros de altitud, en pleno paisaje volcánico, con vistas al pico más alto de España. El Parador se cubre con un manto de nieve durante el invierno, creando un ambiente mágico. En este entorno espectacular, puedes relajarte en la piscina de invierno, disfrutar de la sauna o probar la deliciosa gastronomía local mientras contemplas el paisaje lunar.

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Calor en el centro de la historia

En el centro de la antigua ciudad romana de Mérida, el Parador de Mérida ocupa un convento barroco del siglo XVIII, cuyas instalaciones conservan vestigios del pasado, como columnas romanas en el claustro y un salón con chimenea que en su día albergó a los enfermos del hospital. El Parador ofrece una atmósfera tranquila y única, ideal para relajarse tras recorrer los tesoros históricos de la ciudad. En su restaurante, podrás disfrutar de la caldereta de cordero extremeña o del solomillo de cerdo ibérico, en un ambiente cargado de historia y sabor.

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Mejores vistas junto a la chimenea

El Parador de Segovia es el lugar ideal para disfrutar de la ciudad y su entorno invernal. Con vistas privilegiadas al majestuoso acueducto romano y al imponente Alcázar, Segovia es un destino que siempre sorprende. El Parador, con su amplio salón con chimenea, invita a relajarse mientras se contempla la ciudad iluminada por la luna. En el restaurante, podrás degustar los tradicionales asados de cochinillo y cordero lechal, acompañados de platos típicos como los judiones de La Granja, y terminar con un delicioso ponche de yema o mazapán. Además, puedes disfrutar de la piscina climatizada y explorar la magnífica colección de arte del vestíbulo.

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Este invierno, no hay mejor plan que hacer una escapada a uno de estos Paradores, donde la comodidad, la historia y la gastronomía se combinan para ofrecerte una experiencia inolvidable.