Showcooking del chef del Parador de Trujillo sobre la alimentación durante la ocupación francesa
01 de Julio 2026

Como acto de clausura de la IV Semana de la Arte/Sanía de Torrejoncillo (Cáceres), cita cultural multidisciplinar cuyo evento central son las representaciones teatrales populares de La Quema de Torrejoncillo, el próximo 5 de julio va a tener lugar un espectáculo centrado en la gastronomía que va a contar como gran protagonista con Julián González, jefe de Cocina del Parador de Trujillo.

 

 

 

El evento, titulado “Sueño de una noche de verano”, plantea una experiencia escénica y sensorial inspirada en el universo de William Shakespeare, en la que confluyen distintas disciplinas artísticas. Se estructurará en dos partes complementarias:

  • Una primera parte en el interior de la Iglesia de San Andrés Apóstol, edificio declarado Bien de Interés Cultural, con un recital de ópera a cargo de la mezzosoprano ucraniana Olga Syniakova, una de las mejores cantantes de ópera a nivel mundial y programada en el Teatro Real, acompañada de pianista.
  • A continuación, en torno a las 23:00 h, en el atrio del templo, se desarrollará un show cooking en el que el chef del Parador, oriundo de la localidad y uno de los actores participantes en las representaciones teatrales, realizará una propuesta gastronómica basada en un viaje culinario al año 1809, durante la Guerra de la Independencia, reinterpretando productos y recetas de la zona desde una mirada contemporánea y personal.

Julián González revela que va a ser una experiencia muy curiosa basada en lo que se comía en aquella época en un pueblo de Extremadura, rico en huertas en las que se cultivaba prácticamente de todo y de extensas dehesas que proveían de cerdos para las matanzas, “pero donde no contaban que iban a pasar por allí unos franceses que, fruto de las requisas e incautaciones del ejército, los robos y el pillaje los dejarían en la más grande de las miserias, obligando a agudizar el ingenio para que el sustento no faltara usando productos que, en un principio, no tienen mucho valor”.

Así, anuncia que en su ilustrativa demostración de cocina en vivo usará moras, hinojo, calabaza, pan… dándoles una vuelta y haciendo platos actuales, con productos de entonces. Y adelanta que los asistentes podrán degustar elaboraciones como salmorejo de mora con tartar de hinojo, sobrasada de calabaza con alioli de presta (hierbabuena), torrija de vino con manzana... y otras muchas sorpresas.

Todo ello se integrará en un contexto donde convivirán arte, arquitectura, gastronomía, artesanía, cultura y tradición, con la colaboración de artesanos locales y bajo una concepción escénica cuidada y renovadora. Será un evento exclusivo para aproximadamente 300 asistentes, orientado a poner en valor lo singular, lo cuidado y lo identitario del territorio.