Habéis decidido celebrar vuestra boda en invierno y queréis que todo salga perfecto. Para conseguirlo tenéis que cuidar todos los detalles desde el tiempo al banquete. Para una boda en invierno es importante contar con el tiempo meteorológico porque puede hacer frío, llover e incluso nevar. Estos imprevistos pueden afectar al vestido de la novia, al transporte de los invitados o al banquete. Una buena idea es que el lugar de celebración tenga cerca una capilla para que los invitados no se tengan que mover mucho.

Una boda de interior
Lo primero que tenemos que tener claro es que la boda se tendrá que celebrar en un lugar interior. Tenemos que descartar espacios exteriores tanto para la ceremonia como para la celebración. Lo positivo en es que en los meses de diciembre, enero, febrero y marzo es más sencillo encontrar libre la iglesia e incluso el lugar de celebración y se puede preparar una boda con poco tiempo. Tienes que buscar un sitio mágico al que no haya problemas para acceder si por ejemplo llueve o nieva. En el Parador de Sigüenza, que se encuentra a hora y media de Madrid, podrás disponer de una capilla románica del siglo XIII no sacralizada que sorprende por su calidez y de un espectacular Salón Doña Blanca para la celebración.

Preparados para el frío
Una boda en invierno permite que la novia acompañe su vestido de manga larga con capa, estola o abrigo. Una buena idea es evitar el velo largo si te casas en estos meses porque se puede estropear con la lluvia o la nieve. También el novio y los invitados tendrán que contar con abrigos, chaquetas y bufandas. Tienes que acordarte de que en las iglesias suele hacer mucho frío en invierno. La luz de invierno es muy especial y las fotografías serán espectaculares si cuentas con el efecto de la lluvia o la nieve. Un lugar mágico para celebrar tu boda en invierno puede ser también el Parador de Gredos que dispone de 74 habitaciones, de una capilla propia y de un salón para bodas con capacidad para 300 personas.

Una boda blanca
Durante esta época puedes contar con estupendas flores de temporada como las rosas de pitiminí, las camelias, el iris, el lirio, los pensamientos, las campanillas, las calas, los gladíolos o los tulipanes. Con estas flores podrás crear un inolvidable marco blanco para tu boda de invierno. Puedes incluirlas en los centros de mesa y en los adornos de la sala donde lo vais a celebrar. También puedes optar por lo contrario ymarcar el blanco invernal con toques de color gracias a caminos de mesa en tonos verdes o azules sobre manteles blancos. El Parador de Vielha en pleno Valle de Arán puede ser la opción perfecta para los novios que son amantes de la naturaleza y desean celebrar su boda en un lugar rodeado de bosques y montañas.

Foto 1: Gavilà Fotografía.