Corría el año 1494 cuando España y Portugal alcanzaron un salomónico acuerdo por el que se repartieron las zonas de navegación del océano Atlántico y del Nuevo Mundo, consensuando qué conquistas podría realizar cada estado en relación con el mundo recién descubierto. Considerado el primer tratado moderno de la historia europea, ha pasado a la historia como el Tratado de Tordesillas, ya que precisamente se rubricó en la localidad vallisoletana.
