Ubicación y calidad inmejorables. No es un parador típico en un castillo, palacio, convento, monasterio, etc, pero su arquitectura regional está bastante bien. Es amplio con unas grandes instalaciones y ofrece buenos servicios.
Como todos los paradores, un lugar perfecto para descansar y desconectar.
Habitación amplia y confortable con el único pero de un colchón demasiado duro
Me ha gustado especialmente la combinacion de estilos (medieval / contemporaneo) en el edificio y habitaciones.
La habitacion, y el cuarto de baño excelentes tanto en estetica, funcionalidad y modernidad