Parador de Turismo, conservando en lo posible su identidad y esencia. Habitaciones amplias y cómodas. Con piscina interior climatizada y Spa. Imprescindible la visita a la antigua iglesia, impresionante. Pasamos dos días de relax total. Todo el personal muy amable y atentos a cualquier petición.
Un magnífico y confortable refugio rodeado de amabilidad en lo alto de la población para descansar y contemplar las extraordinarias vistas hacia el río Guadalete.
Un magnífico y confortable refugio rodeado de amabilidad en lo alto de la población para descansar y contemplar las extraordinarias vistas hacia el río Guadalete.
Mi Parador nº 73:
Ubicado en plena naturaleza, con unas vistas impresionantes al embalse de Sau, que ahora está casi al máximo de su capacidad, además de lo verde que está todo, confieren al conjunto un entorno de ensueño.
La habitación y el baño limpios, amplios y confortables, con un pequeño balcón para relajarte y olvidarte de todo.
Personal de recepción y cafetería profesionales, amables y atentos.
Decoración en general de todo el edificio años 70, pero muy bien conservado y sin parecer anticuado.
Totalmente recomendado.