Todo muy bien, y la comida espectacular. La ubicacion perfecta, el único pero, el aparcamiento que estaba en obras y el cubierto creo que tiene un precio elevado a mi parecer.
Volveríamos sin duda
Fue una estancia de dos noches, en régimen de media pensión. El edificio es espectacular, nos dieron una habitación muy bonita y cómoda, con balcón y vistas a la vega . El personal muy profesional y amabilísimo. A excepción de la experiencia gastronómica que dejó bastante que desear (entrantes bizarros, carne a la brasa grasienta e incomible, postres sosos, vino corriente,...en general carta bastante pobre para ser gastronomía de Paradores), el personal del restaurante muy profesional y amable( a excepción de un jefe de sala seco y antipático).
En general, estancia muy agradable. Lerma y su entorno merecen una visita de callejeo reposado y visitas a sus edificios históricos. Y si eso es desde el Parador de Lerma, muchísimo mejor. Volveremos.
Fue una estancia de dos noches, en régimen de media pensión. El edificio es espectacular, nos dieron una habitación muy bonita y cómoda, con balcón y vistas a la vega . El personal muy profesional y amabilísimo. A excepción de la experiencia gastronómica que dejó bastante que desear (entrantes bizarros, carne a la brasa grasienta e incomible, postres sosos, vino corriente,...en general carta bastante pobre para ser gastronomía de Paradores), el personal del restaurante muy profesional y amable (a excepción de un jefe de sala seco y antipático, y camareras de turno de desayuno despistadas y poco formadas que no daban abasto).
En general, estancia muy agradable. Lerma y su entorno merecen una visita de callejeo reposado y visitas a sus edificios históricos. Y si eso es desde el Parador de Lerma, muchísimo mejor. Volveremos.