extraordinario, tranquilo y con encanto . Hay que aprovechar la visita para asistir a una representación en el corral de comedias.
Amabilidad en todos los ámbitos (Srta Lucia en recepción y Srta Daniela en comedor)
La habitación en que nos alojamos, cómoda y recogida podría disponer de una butaca además de la que tiene para descansar y trabajar simultáneamente ambos miembros de la pareja. La mampara de la ducha es corta y debes extremar el cuidado si no quieres inundar el cuarto de baño.
Un par de noches inolvidables en este parador. Aprovechad para asistir al corral de comedias. Muy interesante.
El personal y los servicios no pueden calificarse por menos que extraordinarios. Debo destacar a Srta Lucía en recepción (indicaciones y amabilidad proverbial) y la Srta Daniela en comedor, (buenos consejos y diligente atención). Cenas, comidas y desayunos con sabrosos productos, elaboraciones con esmero.
Por poner un "pero", la habitación en que nos alojamos es cómoda, algo pequeña. Se echa en falta una butaca, además de la que hay, para poder leer y descansar en pareja. La mampara de baño, a mi juicio, es corta y debes ser extraordinariamente cuidadoso si no quieres inundar el cuarto de baño.
Es un gran Parador para descubrir o seguir explorando el maravilloso norte de la provincia de Guadalajara. Ubicación perfecta frente al castillo de Molina de Aragón, cuya iluminación nocturna es un espectáculo. Habitación amplia y confortable. Excelentes zonas comunes. Muy buena restauración y desayunos mejorables. Personal en conjunto muy profesional y agradable. Destacamos a recepción; al chico de Jaén, sentimos no recordar su nombre, y sobre todo a Estela, cuyo trato fue excepcional desde el primer momento.