un acierto haber planeado esta escapada a Zamora; magnífico parador, extraordinaria ubicación. Acogedor y tranquilo, estupenda viandas. Destacar la amabilidad de Josefa de Dios y su compañero en recepción y, no menos, los buenos consejos de Sandra Miguel, Rosa Juárez e Ivan en todo lo que sea disfrutar de unas comidas. Por supuesto, mil gracias a todas la personas que no he conocido y han hecho inolvidable la estancia (camareras de piso, cocina y muchos más de labor callada y serena)