A couper le souffle, on ne s'en lasse pas quelle que soit la saison. L'emplacement, la prestation, le restaurant, tout est remarquable. Mention spéciale pour un terre - mer inégalé.
Es moderno, habitación bien, comedor bien, mesa siempre al lado ventanal. cafetería no agradable en un lado del vestíbulo, sin separación.
No hay prácticamente ningún salón para lectura.
Muy poca gente, por las fechas, tranquilo.
Parking muy cerca de la entrada, fácil.