Estancia fenomenal en una habitación superior en estado bueno. Nos gusta sobre todo los recomendaciones para viajar en Marruecos, la piscina y su gastronomia. Para repitir.
Localización inigualable en la desembocadura del Guadiana, con excelentes vistas a la costa española y portuguesa.
Parador moderno y funcional, con zonas exteriores para disfrutar y relajarte.
La piscina con vistas al Guadiana y al Puente internacional que une los dos países es espectacular.
Como siempre disfrutar de la restauración en el parador con excelentes platos locales es un verdadero lujo.
Teníamos ganas de conocer este nuevo Parador y la verdad es que su entorno, construcción y decoración no defrauda en absoluto. Es amplio, luminoso y unas magníficas habitaciones todas con vistas al castillo. Respecto al servicio de restauración se nota al personal un poco "verde" y muy lento aunque ponen buena voluntad. Lo que no nos gustó es que no haya el clásico bufé en el desayuno. Te sirven en la mesa una selección de productos sin saber las preferencias del cliente y en muchos casos se queda buena parte sin consumir. Ya hay algunos Paradores que han adoptado este sistema, entre otros el de Granada, y desde mi punto de vista pierde el "sabor de los desayunos de Paradores"
Todo estupendo. Sí tuviera que poner una pega, sería algo ajeno al parador, y es la dificultad para desplazarse a la ciudad sin mi propio vehículo, por la dificultad para hacer venir un taxi.
Agradable Parador. Construido de modo que todas las habitaciones tienen vistas al mar. Es cierto que le hacen falta remodelaciones que lo traigan al siglo XXI, como pr ejemplo quitar bañeras y poner duchas. Por lo demas, el acostumbrado buen servicio de Paradores, gran calidad en atención y servicio de su personal. Habitaciones amplias. Cercano a la mejor playa de Javea, sin acceso directo, pero con un corto recorrido para llegar hasta ella. Lejos del centro centro para ir andando, pero se adivinan obras que, meoraran, mediante un paseo junto al mar, dicha opción, con lo que se supone sera un agradable paseo de 30 minutos hasta el puerto pesquero. Cierto problema durante el buffet desayuno en terraza, pues tienes que pelear con los pajararillos para que no te roben la comida.