Mi Parador nº 75:
Único alojamiento de la cadena Paradores fuera de España, pero que no te deja indiferente.
Preciosa casona portuguesa que es un museo en sí misma, con unas estancias y jardines para perderte, relajarte y disfrutar de todo su encanto.
En cuanto a la habitación estándar que nos dieron, era amplia y acogedora, pero daba a la calle donde estaba situada la bodega y por la mañana temprano se escuchaban ruidos de vehículos y de los trabajadores. Estando con baja ocupación y teniendo muchísimas habitaciones vacías, no entiendo que no tengan el detalle de ofrecer al huésped otras más tranquilas y menos ruidosas.
Si algo pide el cliente que acude a un hotel es la limpieza y un buen descanso nocturno, algo que en este caso no tuvimos, una pena la verdad.
También quiero comentar que a nuestra llegada se nos informó de que la piscina exterior se podía utilizar y después resultó que no fue así y estaba todavía con trabajos de mantenimiento.
Buena gastronomía tanto de restaurante como de cafetería.
En resumen, si no llega a ser por el tema de los ruidos, la estancia hubiera sido inolvidable y mi puntuación de 10, pero los pequeños detalles son los que diferencian unos Paradores de otros y en Casa da Insua no los hubo.
mi mujer y yo disfrutamos de una estancia maravillosa, personal, atento y cariñoso en todo momento. Ademas, fue el dia 20 cumpleaños de mi mujer y la trataron con muchisimo cariño, gracias.
Si existen problemas con el aire acondicionado creo que se deberia decir al cliente en el momento de hace el checking de entrada, y no tener que ir a preguntar porque no funciona el aire acondicionado, hizo un dia caluroso y la habitacion cerrada durante horas parecia un horno. Por todo lo demas magnifico un parador precioso, en especial su patio y sus jardines, la atención del personal excelente.