Una atención muy amable por parte de todas las personas, los manjares del restaurante, de la mejor calidad, y la situación del parador, en el centro de Cambados y al lado del mar, forman un conjunto perfecto para una estancia estupenda.
Hemos estado de paso hacia Galicia, pero nos han dado ganas de volver con más calma para disfrutar de los paisajes del lago de Sanabria y de sus alrededores. La atención del personal, estupenda, y la comida del restaurante, más que recomendable.