Edificio moderno en Terra Chá y Camino Norte a Santiago
Salvo la Torre de Andrade (restaurada), el edificio principal no tiene especial interés: ni histórico ni arquitectónico. Es más, la galería de color blanco que comunica el edificio principal con la Torre es un auténtico adefesio.
A destacar la amabilidad y profesionalidad de todo el personal: recepción, cafetería/comedor. Check-in super-rápido. Habitación y baño amplios y muy limpios.
Instalaciones reducidas: cafetería pequeña que también actúa como comedor para almuerzos/cenas, pues el restaurante Enxebre permanece cerrado hasta nuevo aviso.
Posibilidad de aparcar en la plaza enfrente al edificio principal. También en garaje cerrado en el propio parador (de pago).