El Parador es un privilegiado edificio frente a la hermosa Toledo. No obstante se deberían cuidar los departamentos como Alimentos y Bebidas que son generadores de negocio y economía para un hotel. Tener poco personal en desayunos (2) dedicado a un montaje para un grupo paralelamente es una desgracia. ¿No tienen ustedes Jefe de Alimentos y Bebidas? ¿Director? ¿Dónde estaban? Resultado: Café que no llega nunca, huevos fritos que llegan congelados, no hechos en el momento, duros, con la yema de otra época, con la guarnición equivocada. Un desastre. El Restaurante está obviamente abandonado, sin dirección, con una empleada -mediana edad- que habla demasiado alto explicando todos sus problemas, corriendo por la sala y no haciendo nada en concreto más que quejarse durante un almuerzo de más de 100€, inaceptable. Otra más joven, incapaz de recordar ninguna petición que aparece estresada todo el tiempo durante los desayunos y finalmente, personal externo con cara de pocos amigos y mal humor.
Una decepción que mejoró un poco el segundo día. cuando solicitamos huevos fritos recién hechos y llegaron magníficos a la mesa.
Piensen señores que la cocina, por muy buena que sea, se desluce demasiado si el servicio en sala es un desastre por los motivos que sean.
Espero que tomen nota y cambien la estrategia. Es urgente.
Hace tiempo que visitamos este parador por poner una pega es que nos gustaría mejor en la parte nueva y el hombre de la recepción nos dijo que reno que ser en la parte vieja y cuándo fui a el garaje para recoger el coche vimos luces por la puerta de una habitación
Hemos había viajado de Inglaterra y encontramos esta joya. Un pueblo pequeño, pero el parador es espectacular. Los trabajadores son amables y bienvenidos. Nos gusta el edificio y la historia de este lugar.