Pedimos un trozo de roscón de Reyes que anunciaban en una carta de meriendas y nunca llegó. Lo comentamos varias veces con el camarero y nos dijo que estaba esperando. Tras 45 minutos llegó otro camarero con otro postre que no habíamos pedido y ya por supuesto dijimos que no. Deberían haber avisado antes, bien para pedir otra cosa, bien para no dejar que se enfriara el café. Fallo garrafal cuando hablamos de Paradores.
Sólo una habitación con ducha, el resto todas con bañera. Insonorización. Sólo una cafetera de cápsulas en el desayuno. Falta restaurar algunos aspectos, mobiliario, puertas, ventanas. Gracias
Terrible experiencia. Nos comentaron que podíamos tomar algo en el salón de la chimenea y ni la encendieron ni vinieron a atendernos y eso que fui expresamente a buscar al camarero, cansados de esperar, nos fuimos a la habitación. Creo que el bar está siempre lleno de gente de fuera del hotel y no tienen ninguna atención con los clientes. Las habitaciones están muy descuidadas, las cortinas no tapan la luz del exterior por completo. Para rematar a las 8 de la mañana un hombre con un cincel quitando una reja en la pared de enfrente, que está pegado a un bloque de pisos, muy muy pegado. El baño amaneció con parte del suelo inundado.
Por todo esto pagamos más de 160€. No se lo recomendaría a nadie. Informamos en recepción y ni siquiera se disculparon. Dijeron q lo dejaban anotado para saberlo…
Un acogedor parador que mejora con la especial atención de su personal, la calida acogida de Mª Angeles y Rafael y la despedida y explicaciones de María que nos informó con detalle de la oferta de teatro de Almagro. En el Restaurante Miguel Angel un gran profesional
Un acogedor parador que mejora con la especial atención de su personal, la calida acogida de Mª Angeles y Rafael y la despedida y explicaciones de María que nos informó con detalle de la oferta de teatro de Almagro. En el Restaurante Miguel Angel un gran profesional