Estupendo parador situado en un ciudad cargada de Historia, es un parador amplio y agradable al que su personal le da un toque hogareño muy de agradecer. En Recepcien Encarni fue muy atenta y nos informó de diferentes eventos que se producian en la ciudad como los coros navideños en una iglesia barroca o posibles visitas teatralizadas. En la cocina destacar la amabilidad y empatia que nos mostrò José. Nos su
sorprendió la Directora Abigail por su capacidad para gestionar de forma eficaz y conveniente un pequeño problema que tuvimos. Muchas gracias a todos
Excelente en todos los aspectos. La situación del edificio, única. El propio edificio, inimaginable. La ciudad, cargada de historias. A ellos se les añade, en el entorno, pureza del aire, tranquilidad y silencio. En las relaciones humanas, la amabilidad de cuantos nos atienden y cuidan. Totalmente recomendable. Algo a mejorar: la lisura en las empuñaduras de los grifos que son de alta calidad pero cuyo diseño es evidentemente mejorable. Algo muy positivo a destacar: la dedicación del equipo y, en especial, la magnífica actitud de Alberto, nuestro camarero de comedor. Enhorabuena a la gestión de este magnífico parador.