Extraordinario parador situado a unos 10 km de Vitoria/Gasteiz, fantástico
para visitar las 3 capitales vascas e incluso Pamplona. Argomaniz no es más que un núcleo de casas tipo pedanía. Reconstruido sobre un edificio histórico es uno de los mejores paradores de la red donde nos hemos hospedado. Habitación muy cómoda y bien decorada, desde la que se accede directamente a un jardín privado con una mesa y silla sobre una zona de césped que ahora no se puede usar demasiado, pero que con el buen tiempo puedes estar genial. El comedor es una pasada, con una decoración muy cuidada y un techo con vigas de madera que es una maravilla. El restaurante/cafetería, con los muros de piedra y grandes ventanales que dan a un precioso jardín, es cómodo y confortable y se puede cenar en plan informal. El personal de recepción es muy amable y competente, igual que el que nos atendió durante el desayuno. La variedad y calidad de los productos de buffet es excelente. Existe la posibilidad de pedir un plato caliente, tipo huevos revueltos o tortilla con jamón... En resumen, un excelente parador que es una de ja joyas de la red. Para repetir sin dudar.
Estupendo para recorrer cualquiera de los parques que la rodean. Tras hacerlo recomiendo la piscina o el SPA, relajante. Monasterio lleno de historia, restos arqueológicos, biblioteca, claustros llenos de luz. Rincones llenos de belleza. Se unen lo antiguo y lo moderno. Gastronomía muy sabrosa. Y el personal muy amable y atento.
Todo un descubrimiento. Es precioso, el personal muy amable. Hacen una vista turística por dentro del mismo, q es una maravilla, te ayuda a apreciar mucho más lo q ves. Y la cuidad muy bonita