Atalaya majestuosa es la fortificación del Castillo de Cardona, sede del Parador con su nombre, dominando el paisaje minero de sal. Alberga la Canónica de Sant Vicenç, que conserva frescos del medievo. Está muy bien decorado, el personal especialmente atento.
Un pueblo pequeño pero con un gran Palacio Ducal. Derrochan amabilidad por doquier. La habitación cómoda y con unas vistas preciosas. La cocina fabulosa
El Parador es precioso, vale la pena y te hacen una visita guiada contándote la historia. Por poner una pega, pedimos una cama supletoria y nos encontramos con un sofá cama, q no es lo mismo q cama supletoria porque el colchón no tiene la misma calidad y no nos lo indicaron en ningún momento q era sofá cama.
El Parador es precioso, vale la pena y te hacen una visita guiada contándote la historia. Por poner una pega, pedimos una cama supletoria y nos encontramos con un sofá cama, q no es lo mismo q cama supletoria porque el colchón no tiene la misma calidad y no nos lo indicaron en ningún momento q era sofá cama.