Entre murallas, plaza y templos, la piedra de Cáceres y Trujillo vuelve a cobrar protagonismo. Los Paradores de ambas ciudades reafirman su papel como guardianes del patrimonio tras un proceso de renovación y mejora que une historia, confort y hospitalidad.

Con la llegada del otoño, los paisajes se transforman y también lo hacen los sabores. Es el momento de redescubrir productos que solo esta estación puede ofrecer: la caza, las castañas, las setas o la trufa, ingredientes que evocan tradición, calidez y naturaleza.

Desde el Parador de Córdoba, el jefe de cocina David Gómez López presenta una creación que resume a la perfección ese espíritu otoñal: taco de ciervo a la parrilla con cremoso de castañas, setas y jugo de trufa.

El otoño tiñe de oro las piedras y de calma los caminos. Es tiempo de viajar, de dejarse llevar y descubrir rincones. Entre catedrales que guardan milagros, como la Catedral de Santo Domingo de la Calzada; en palacios que respiran nobleza, como los de Argomaniz o Zafra; o en plazas donde late la vida de los pueblos, como la Plaza de San Marcos de León.

Este otoño, Paradores te invita a habitar el patrimonio, a dormir entre muros centenarios y a sentir la historia desde dentro. Elige tu destino.

 

Hay estancias que guardan el eco del tiempo. Paredes que han visto pasar reyes, promesas y silencios. En el Parador de Chinchón, una de ellas se abre como un relicario: la habitación 140, conocida como la capilla de Felipe V. En su interior, la historia y el sosiego se entrelazan para ofrecer al viajero algo más que descanso: una experiencia donde la memoria del pasado se convierte en parte del presente.

 

Chinchón, esencia de un tiempo detenido

 

Practicar yoga al aire libre es mucho más que una experiencia estética o espiritual: es un encuentro sanador entre el cuerpo, la mente y la naturaleza. La ciencia lo respalda: numerosos estudios confirman que el yoga fortalece el sistema cardiovascular, reduce el estrés, refuerza las defensas y potencia el bienestar emocional, pero es al trasladar la práctica a escenarios naturales cuando sus beneficios se multiplican.

Seguro que cada fin de semana sientes ese impulso: salir, respirar aire nuevo, descubrir algo distinto. Pero a veces lo difícil no es querer escapar, sino saber dónde. Por eso hemos preparado una selección de siete destinos españoles que, si aún no has visitado, ha llegado el momento de hacerlo. Son lugares con encanto, perfectos para recorrer, saborear su gastronomía y dejarse envolver por su paisaje. Y como estamos en otoño, todo luce de diferente color y sabe mejor. No pierdas la oportunidad de descubrir el placer de viajar cerca.

 

Si estás pensando en organizar una escapada de fin de semana o dos días, Jarandilla de la Vera, en el corazón de la provincia de Cáceres, es el destino ideal. Este pintoresco pueblo, famoso por su entorno natural y su rica historia, te ofrece una experiencia única en un escenario que combina lo mejor del patrimonio cultural de Extremadura con una naturaleza deslumbrante.
En el corazón de la frontera entre Aragón y Navarra, donde el paisaje se funde con la historia, existe un fenómeno tan inesperado como fascinante: las ruinas del antiguo pueblo de Tiermas y su balneario romano emergen de las aguas del embalse de Yesa como un secreto que solo se revela a quienes saben cuándo mirar.
Paradores ha sido, desde su creación, mucho más que una red de alojamientos de calidad. Su misión ha sido siempre, y sigue siendo, conservar y poner en valor el patrimonio histórico y cultural de España. Con un cuidado excepcional por la restauración y rehabilitación de monumentos, edificios históricos, castillos, monasterios y palacios, Paradores se ha consolidado como una auténtica guardiana de la memoria colectiva.