Muchas gracias a la atención de la recepción. Lorena Rodríguez nos asignó una preciosa habitación en planta en la galería, que es única por estar en la Torre de este magnífico edificio histórico y además es la misma en la que ya estuvimos muchos años atrás, por lo que al disfrute añadimos la magia del recuerdo. Personal atento y profesional en el bar y desayuno. La piscina increíble.