El Parador se encuentra en un lugar unico, con una vista espectacular y muy cerca de los puntos de interes del Teide. La estructura parece muy sencilla desde fuera, pero el interior e las habitaciones estan muy bien mantenidas (las habitaciones son espaciosas). Nosotros viajabamos con 3 niños (dos bebes) y no tuvimos ningun problema, nos sentimos muy bien acojidos por todo el personal.
Las cenas ensalzaban los productos del territorio y pudimos degustar una oferta variada de vinos y comidas locales. Notabamos una grande atencion a los detalles por parte del equipo; muchos se recordaban del nombre de los niños y nos hacian sentir com en casa. Muchas gracias a todo el equipo que ha hecho que un hotel de 3 estrellas se pareciera mas bien a uno de 5!!!
Sigue siendo un gran parador y el lugar en el que se encuentra justo al lado del Puente Nuevo del Tajo lo convierten en uno de los favoritos, a eso se añade que el personal que lo atiende siempre son amables y serviciales, en el restaurante ayer comí una pierna de cordero lechal y no pude terminarla pero estaba de 10
Nos llevamos gran recuerdo de todo el personal, recepción, limpieza y comedor.
Aunque el edificio no tiene la historia de otros paradores está enclavado en una ubicación magnífica.