Precioso Parador, situación inmejorable como atalaya del lugar. Buena instalación, preciosa habitación, superior, con vistas a la campiña desde dos grandes ventanales. Buen baño con bañera y ducha. Imprescindible ésta última y que en pocos establecimientos de la red disponen de ella.
Divino,tanto el lugar como el personal de paradores,la comida buenísima.
La piscina de noche con sus luces de colores una maravilla.
Pero lo que mas me gusto fue la bodega bar de noche es alucinante preciosa .
Lástima que no este abierta todas las noches .Domingo y lunes está cerrado.
Por lo demás todo espectacular.
Un Parador con un Torreón muy bonito. Me encantó. El desayuno muy bien y la recepcionista encantadora. Nos informó de sitios que visitar en los alrededores.