La estancia durante tres días en el Parador de Lerma fue excelente, fueron pocos días pero intensos, a destacar la amabilidad de todo el personal del Parador, hay momentos que uno vive en la época de Felipe III y el Duque de Lerma por lo impresionante del Palacio modificado en Parador, también destacar la amplia de la habitación y las zonas comunes, disfrutamos con mi esposa los días que estuvimos allí, muchas gracias por el trato recibido, saludos.
Lugar con encanto, habitaciones amplias y confortables excepto por el ruido de los vecinos, creo que en la zona donde nos han ubicado las paredes son de pladur y se escucha todo.
Nunca tuve interés en alojarme en ese establecimiento, pero me convenía para nuestro viaje hacia otro lugar. Es un campo de golf con hotel cerca de la playa. Para mi no es un Parador, como en todos lo salva la magnifica actitud y empatía de la mayoría de sus trabajadores, no todos.