Estupendo establecimiento en entorno monumental y cercano a Sevilla. Disfrutamos de su estupendo restaurante, y la atención fue muy agradable. Sus habitaciones, si bien de un aroma castellano tradicional, bien equipadas.
Pequeño alojamiento en un castillo de origen árabe que te hará creer que estás en otra época.
Bonito y acogedor con un personal muy amable y agradable.
Otra vez aquí y otra vez todo ha sido estupendo. Insisto: las habitaciones superiores son excelentes. Destaco que el bizcocho de bienvenida estaba buenísimo. Todas las trabajadoras, tanto en desayuno, cafetería como en recepción, son muy, muy agradables de trato, así como el resto del personal. ¡Hasta la próxima!