Las islas de Tenerife y La Palma ofrecen un increible viaje al Cosmos sin dejar de pisar la Tierra.
Hogar de temores ancestrales, de preguntas eternas. fuente infinita de fantas ía. Allí habitan dioses errantes, civilizaciones imaginarias y criaturas mitol ógicas que esconden sus formas en tramas de puntos . El cielo nocturno es una ventana al Universo, la conexi ón del hombre con lo infinito, lo inconmensurable y lo eterno.

