Efectivamente como reza el slogan es un destino para relajarse y descansar. Paz, calma y armonía con la naturaleza en un entorno histórico. Habitaciones amplias, cocina buenísima, servicio amable y atento.
la experiencia como siempre buena, pero la estancia era un regalo con lo qué no tenía puntos, pero la cena la pague como amigo de paradores y no me han cargado los puntos, a pesar de que en la factura de dicha cena figuraba el detalle de Amigo
Saludos
Anselmo García
la experiencia como siempre buena, pero la estancia era un regalo con lo qué no tenía puntos, pero la cena la pague como amigo de paradores y no me han cargado los puntos, a pesar de que en la factura de dicha cena figuraba el detalle de Amigo
Saludos
Anselmo García
Nuestra parada en Bielsa era necesaria. Teníamos un mal recuerdo de nuestra primera estancia. ¡Pero esta vez, qué sorpresa! Todo ha mejorado considerablemente. Las reformas han sido un éxito. La habitación era moderna y espaciosa. El comedor y la cafetería, de estilo clásico, ahora son más grandes y luminosos. Los muebles antiguos han desaparecido, aunque quedan algunos. Estas mejoras nos animaron a explorar las rutas de senderismo que rodean el Parador. Volveremos. ¡Es una pena que las fotos de la página web no estén actualizadas! El personal fue muy amable. ¡Qué grata sorpresa! Estencia 06 de marzo
Fuimos para comer y sabiendo que era un semipuente el salón restaurante estaba bajo mínimos. Comimos en el bar pero era una persona para seis o más grupos que nos quedamos sin mesa y la persona no daba más de sí. Mala gestión y provisión para esas fechas por parte del parador.