El parador bien, pero hay un olor a tubería en el pasillo central insoportable y se pasa a las habitaciones. Decidimos cenar en el parador y pedimos un rape gratinado y una lubina con fideos negros y el rape no estaba gratinado y era una pieza super mala ademas llevaba la misma salsa que la del aperitivo que nos pusieron al principio y la misma que tenía la lubina... Lo que le salva son las impresionantes vistas del atardecer.
Yo reservo un parador para descansar no para comerme un bodorrio hasta las 4 de mañana. Estamcia nefasta. Los sábados de julio ni aparecer o ya sabéis a lo que os enfrentais y además sin SPA
Todo lo que se pueda decir de este sitio es insuficiente. Para mi fue una experiencia única quedarte en un lugar con tanta historia y en un paraje tan increible. Maravilloso.