Parador acogedor bien conservado, y cuidando el detalle. Habitaciones amplias y muy correctas. Camas muy comodas. Buenos amenities. El personal muy amable, atento y pendiente del bienestar del cliente. Piscina muy agradable. Estupendo desayuno en un precioso patio con muy buen servicio. Enhorabuena a la dirección y su equipo.
Vistas y localización impresionantes.
El suelo de madera cruje mucho, es desagradable y supongo que a la habitación de abajo le molestará.
No tiene aire acondicionado en las habitaciones, si hace calor y abres la ventana se llena de insectos.
Los “Amigos de Paradores” deberíamos sentir que ser clientes asiduos de Paradores es un punto diferencial a la hora de asignar habitaciones. Una habitación “cuchitril”, la 114, con una cama de 150 cm. no debería considerarse “doble estándar” y dejarse para uso individual.