Un lugar tranquilo,me ha encantado su piscina y sus preciosas vistas,todo su personal es excepcional,encantado del trato recibido por cada uno de ellos.
Por poner un pero creo necesaria una renovación de los baños de las habitaciones.
Parador muy amplio y bonito.
El pueblo justo detrás, precioso, empedrado y con mucha historia.
La única pega fue llegar a las 12h y no tener la habitación disponible hasta las 15h porque los anteriores inquilinos la habían dejado tarde,,,
El personal del restaurante y cafetería podría ser mas amable, se les ve bastante quemados y extresados.
La Recepción tiene un servicio fantástico, el hotel es cómodo y limpio. En cafeteria y el restaurante no son tan amables, la sensación es de que no son felices desarrollando su trabajo, son secos y no sonríen, aunque no tengo queja del servicio, solo eso, la actitud, que lo és todo.