No conocíamos el Parador de Tui; ha sido una estancia corta, pero de lo más agradable. Una habitación espaciosa, con una vista maravillosa al río. Una cena excelente gracias a un chef lleno de inventiva. Pero, sobre todo, la amabilidad de todos y, muy especialmente, de Vanesa de recepción. Además, la ciudad de Tui y su catedral merecen una visita. Muy recomendable.
Magnifico Parador y estupendos empleados.
Las unicas criticas, la desaparición de los manteles del comedor, poco a poco se va perdiendo clase, y la cafeteria por la noche, imposible que te sirvieran, habia que ir buscando camareros, falta de personal, supongo