Estuvo todo genial , parador idóneo para desconectar y recibir un trato excelente y un producto en su restaurante de calidad sin duda.
Un pero el precio de la cafetería .
Todo Perfecto. Un parador de los más bonitos. La cena fue espectacular y el trato excelente. Nos alojamos en la habitación 205, que según cuentan, esta el fantasma de Margarita y se pueden escuchar pasos o incluso el llanto de un bebe, pero nosotros dormimos con niños. El entorno es muy bonito. En resumen, nos encantó.