Nos alojamos durante 6 dias en este parador y nos gustó muchísimo. He de destacar la amabilidad del personal, todos encantadores, también la limpieza, aunque está un poco anticuado el mobiliario, todo estaba perfecto. Lo que sí notamos, fue que tanto en restaurante como en cafetería faltaba personal, los camareros no daban a basto, y eso que trabajaban con gran profesionalidad y amabilidad. La estancia no pudo ser mejor. Un sitio para volver.
A pesar de ser un hotel grande y con mucho público, el trato del personal del restaurante fue casi personalizado. Muy amables y atentos. Las vistas desde las habitaciones o desde la terraza de la cafetería, maravillosas. Un parador ideal al que ir siempre que se pueda.