Tanto en el Parador de Monforte de Lemos como en el Santo Estevo los aceites servidos en sus botellas originales, en nariz daban notas de rancio. Solo lo comente en el restaurante do Santo Estevo, pero no se me dio ninguna respuesta.
Excelente es la palabra que mejor define mi estancia. Con un niño pequeño, y mi mujer. Trato con el personal sobresaliente. Cocina sabrosísima, todo genial.