Estancia muy agradable, con visita guiada al castillo de Monterrei. La llegada fue algo azarosa por las malas indicaciones del Google maps, pero todo lo compensó la gran profesionalidad y encanto personal de Maria, la recepcionista cuyo trato fue exquisito. Buen desayuno sin ser nada espectacular (pedí un huevo pochado y me lo trajeron pasado por agua). La habitación necesitaba mantenimiento, los suelos crujían y las puertas chirriaban, dentro de la sobriedad típica de Paradores, a pesar de no ser un edificio histórico.
En general, disfrutamos del trato amabilísimo del personal y del entorno, con la impresionante ciudadela de Monterrei al fondo.
Parador con historia, excelente atención desde antes de llegar, como sugerencia sería que aumenten el personal de atención en cafetería y restaurante por la demora que genera por falta de ellos. Muchas gracias por todo
Hermoso parador con habitaciones grandes en el centro histórico. Aquí, los empleados saben cómo sorprender positivamente a sus invitados. ¡Súper ayuda en la recepción! En una hora, mi blusa había sido planchada, ¡gracias! Cena fantástica por la noche en el restaurante del Parador. Deliciosos platos en una bonita decoración. Servicio profesional y muy atento. En resumen, puedo recomendarle encarecidamente una visita a este Parador y al restaurante.
En comparación con otros paradores, solo se parece en el precio, la calidad mucho que desear, tanto las habitaciones como el desayuno.
La recepcionista muy amable.
Un parador en un enclave extraordinario, fuimos un grupo de amigos de PARADORES a visitarlo "sin estar alojados y no pudimos estar por la mala disposición de un Señor que estaba en recepcion, entendimos las normas de no poder aparcar si no estábamos alojados, pero no entendimos las malas formas y ninguna simpatía del que al parecer mandaba en recepción, todo lo contrario de la comoañera que lo acompañaba que parecía abochornada por el trato que nos estaba dando el mencionado señor.