El complejo está muy bien y volveremos sin duda, pero hay que mejorar algunas cosas en el restaurante, como:
No se puede servir un buen vino caliente, aliños que se comen los sabores de las materias primas, quesos, creemos demasiado curados o quizás resecos para aplicarles mermeladas caseras, sale una cosa rara, confundir plato y presentar otro distinto, tratamiento de la carne que aunque no esté mala resulta algo pasada, postres buenos, pero cuidado con plásticos olvidados en los platos, por último comentar los tiempos en los servicios, demasiado largos.
Hemos estado una noche en doble superior. La habitación amplia, bonita y con vistas a la catedral, un lujo. No obstante no cumple con doble superior. Ningún detalle en la habitación, ni tan siquiera una botella de agua. La nevera no funcionaba y la ducha rota, se salía el agua. Al decirlo en recepción al irnos, la persona de recepción ni se ha inmutado, ha dicho, que raro, sin más. Al menos se espera que cuando se deja una habitación y se hace, se revisen si funciona bien todo. Por otro lado el restaurante cariñito y la calidad justa. La carne de sabor muy rica pero dura, no lo recomendamos. Lo que es perfecto es el desayuno, de 10 y la atención muy buena. La piscina genial. Recomendamos el parador pero si repetimos tendremos muy en cuenta lo mencionado.
Pas au niveau d’un 4 étoiles. Chambre standard au RDC avec une odeur de canalisation. Ambiance générale triste et vieillotte. Parador très éloigné du centre. Aucun charme.
He sido durante años EXCLUSIVAMENTE CLIENTE DE PARADORES, incluso llegar al extremo de solo ir a lugares que tenían PARADORES, no utilizando otro tipo hospedarme. Hace años las atenciones para esta clase de viajeros era excelente por pequeños detalles, cambiando poco a poco a cosas insignificantes. Pero en este parador que reservé dos habitaciones NO TUVIERON NI EL DETALLE DE UNA NOTA DE MI RECEPCIÓN, ya no digo ni una botella de agua. En fin parece que ya no interesamos y habrá que probar con hoteles que me envían BUENAS OFERTAS.
Localización expectaculár. El ultimo tramo del viaje, labajada al parador es de pelicula. Hemos cenado expectacularmenta con la puesta del sol. Productos fresco y riquisimos. El servicio muy amable y excelente.