Tranquilo Parador para descansar y hacer un alto en el camino hasta llegar a Galicia desde Madrid. Ademas, Villafranca está cargada de un gran patrimonio de edificios religiosos y Monasterios, mención especial, la Puerta del Perdón en la Iglesia de Santiago.
Una estancia inolvidable en plena naturaleza y con unas vistas maravillosas del oceano Atlantico desde la terraza de la habitacion y sus estupendos jardines y piscina exterior .
Tambien con su magnifica playa de un entorno paradisíaco donde se suceden kilómetros de pinos, dunas y naturaleza y cuyo acceso desde el parador se realiza con una magnifica escalera de madera con 190 escalones .
Una maravilla de Parador, ubicado en un monasterio benedictino del siglo XI, magníficamente rehabilitado, donde la visita guiada se hace imprescindible. Amplias instalaciones (limpísimo) y muy buena oferta gastronómica. El Spa merece una visita. Es un Parador para volver y disfrutar del monasterio y de su entorno.