Me encantó la ubicación y lo bonito que era todo. Teníamos una habitación triple y era muy amplia y cómoda con una terraza increíble. Es increíble lo bien conservado que está todo el castillo y la vista que tienes desde allí. Todo muy cómo y con un trato excepcional y la comida como siempre, de lujo. Lastima que aún no estuviera abierta la piscina.